Versatile Blogger Award o “por favor, cuéntame más”

Al final he caído, solo he tardado tres millones de años. Pensaba que mi blog ya hablaba suficiente de mí (¡maldita ególatra!), pero se ve que no. Por presión popular, aquí estoy. Tendréis que disculpar si olvido a alguien que me nominara hace no sé cuántos eones, pero creo que estáis casi todos. Muchísimas graciasLocalización y testeo con Curri de Curri Barceló, El arte de traducir de Eva María Martínez, Letras de sastre de Rai Rizo, El placer de traducir de Cristina Aroutiounova, The world in my hands de Verónica García, En la punta de la lengua de Pedro Márquez, Diario de un futuro traductor de Ismael Pardo, Tradúceme despacio que tengo prisa de Vanessa Lorite y La Torre del Traductor Trastocat de Vicent Torres. Son bonicos a más no poder y si no tenéis sus blogs en vuestro lector de RSS ya estáis tardando en añadirles, aunque son tan Twitter-famous que lo dudo. Estas son las instrucciones que me he permitido el lujo de corregir porque estaban redactadas de una forma muy raruna:

1. Dale las gracias a quienes te hayan premiado y añade un enlace a su perfil o blog en tu entrada.
2. Comparte siete cosas sobre ti.
3. Pásale el premio a otros 15 blogs que hayas descubierto recientemente y/o que disfrutes leyendo.
4. Ponte en contacto con los blogueros premiados para que sepan que lo están.

Siete cosas que puede que no sepas sobre mí:

1) Creo que la mitad de lo que soy hoy se lo debo a mi familia y la otra mitad a los videojuegos. ¡Qué cosas dices! Pues oye, es la verdad. Con tres años estaba enganchada a un juego educativo para la Atari que creo que acabó echando humo, porque jugaba cada día. Luego llegó la Super Nintendo y con ella me hice amiga inseparable de Mario Kart, Super Mario World y Donkey Kong, entre otros. También me fascinaba ver cómo mis hermanos se pasaban sus aventuras gráficas, con eso ya me bastaba. Un poco después me volvió a dar por los juegos educativos, como Mi increíble cuerpo humano (¿soy la única niña que ha jugado a uno por gusto?) y me pasaba todo el puñetero día enredando con el Fine Artist y el Creative Writer. Creo que ahí vi claramente que tenía que dedicarme a hacer algo creativo. Luego ya vinieron los juegos de muerte y destrucción, pero esto no me viene bien para el currículum y no pienso explicaros la cantidad de pistoleros, pueblos de la antigüedad, soldados, peatones, sims y zombis a los que he asesinado sin piedad.

2) Aunque ahora no rompo un plato, en mi época de preescolar era un mal bicho. Inundé la cocina de mi guardería metiendo ramitas y plastilina en el desagüe con otro pequeño enano supervillano. También me gustaba hacerles dibujos «simpáticos» a mis padres. Cuando me enfadaba, subía a mi cuarto y les hacía una especie de tarjetas pequeñitas con una bomba dibujada en la parte de fuera y un «¡Boom!» dentro y se las tiraba por el hueco de la escalera. Una vez puse por detrás una frase mítica que les encanta recordarme: «ya no me ceréis» (born to be a translator). Lo malo es que en vez de hacerles temblar de miedo se morían de risa y eso hacía que me enfadara más todavía porque no me tomaban en serio.

3) De pequeña tenía una obsesión extraña con las cintas que enviaban el club Sega y el club Nintendo con los avances y novedades en videojuegos. Creo que hoy se utilizan en las salas de tortura de algunos países poco civilizados por su estridencia y falta absoluta de lógica. Las veía una y otra vez y no me cansaba, cada día a la hora de comer. Quizás albergaba la esperanza de que viéndolas mucho los señores Sega-Nintendo me acabarían mandando los juegos gratis. Nunca pasó. Mi madre se estaba volviendo un poco loca, así que a veces las intercalaba con otra cinta que quemé totalmente: la película de Super Ratón. Muy vintage, lo sé.

4) Soy sonámbula desde mi más tierna infancia. Ahora que soy más mayor me da por estamparme contra puertas cerradas, abrir armarios, hablar y pegar a Albert en sueños (pobre, lo que aguanta), pero durante mucho tiempo fue un problema para mis padres. Una vez, en Asturias, en casa de mi abuela, me levanté a hacer un bizcocho de fresa, ¡y saqué los ingredientes necesarios! Me encantaría ser asquerosamente rica para invertir en que se investigue este tema, es fascinante.

5) Los hospitales son mi segunda casa y los médicos mi otra familia. Gran parte de mis recuerdos más vívidos los asocio a los pasillos del Gregorio Marañón o la sala de espera de alguna consulta. Tenía un pánico tremendo a las agujas (y he visto MUCHAS), así que extorsionaba a mi madre diciéndole que solo dejaría que me sacaran sangre o me pusieran una inyección si me compraba una muñeca. Como con las cintas, nunca pasó. He hecho de todo: estudios de crecimiento, pruebas de alergia anuales (gracias, lentejas, hijas de fruta), tratamientos y más tratamientos para el asma… Mañana mismo tengo cita con el médico. Soy más frágil que un jarrón Ming.

6) No sé montar en bici, pero no entiendo que haya  gente que le tenga miedo a nadar. ¡Ironías! Siempre he sido bastante llorica y no aguanto muy bien el dolor físico derivado de actividades no necesarias para el ser humano. En otras palabras, nunca me pongo en riesgo por diversión pura y dura porque bastante visito ya a los médicos. De pequeña racionalicé la situación: «no tengo equilibrio y hablamos de aprender a usar algo que lo requiere porque sino te estampas contra un árbol». Mis amigos, además, me contaban escalofriantes historias de piños con sus bicis y no ayudaban. Como hay coches, trenes, aviones, autobuses y a unas malas patines, decidí que no merecía la pena, que mejor jugarse el tipo en los columpios. Y hasta hoy. Algo me arrepiento, la verdad: cuando llegue el Apocalipsis Zombie más me vale correr.

7) No pasa un día de mi vida en el que no escuche música y vea una película o una serie. Ni uno. Me encanta ir al cine con Albert y pasar entre una y tres horas con la gallina de piel. Es algo que espero poder seguir haciendo durante muchos años, a menos que los precios acaben siendo incluso más escandalosos que ahora. Mi canción favorita del mundo mundial es esta, aunque las cuatro que no me saco de la cabeza últimamente son esta,  estaesta, y esta. Hay directores como Ethan y Joel Coen, Christopher Nolan, David Fincher, Danny Boyle, Woody Allen, Quentin Tarantino, David LynchClint EastwoodFrancis Ford Coppola y otros tantos que me dejo cuyas películas me enamoran sí o sí. No sabría elegir mis tres series favoritas, pero entre esta, esta y esta anda el juego.

Y ahora le paso este honor a aquellos que no han desvelado sus más terribles secretos porque llevan poco tiempo en la blogosfera o porque no les ha apetecido. ¡Presión de grupo! Algunos tienen tantas nominaciones pendientes que si las transformáramos en dinero ya se habrían retirado de la profesión. Ahí van:

No disparen al traductor de Ana Fuentes
Algo más que traducir de El chico de la camiseta del elefante
La paradoja de Chomsky de El chico de la corbata
Analizando la traducción de Ana Ramírez (¡vuelve!)
[Se lo que] Traducistes de Álvaro García Barbón
Translator wannabe de Andrea de Luna
Perdido en San Borondón de José Luis Castillo
Traducirco de Merche G.
El blues del traductor de Mari Illescas
Traductor en ciernes de Javier Sánchez Camacho
El rincón de Squallido de David Tejera
Traxmun de Pedro M.
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26 pensamientos en “Versatile Blogger Award o “por favor, cuéntame más”

  1. Ay, viendo la foto he recordado que yo tenía también esas cintas de Nintendo! Lo curioso es que la tenía igual de destrozada.
    ¡Y EL FINE ARTIST! :o Madre mía, qué recuerdos. Había olvidado siquiera cómo se llamaba, o si había sido un sueño, o algún producto de mi imaginación… He pegado un bote viendo la captura de pantalla en Wikipedia. Ahora se me vienen a la mente todos los ruiditos del juego (la risa, la puertita cerrándose, el huevo…).

    Bueno, me he emocionado, jajaja. Es posible que tuviera alguna otra nominación por ahí perdida, así que creo que sucumbiré a la presión de grupo para la próxima entrada. :)

    • O las toqueteábamos mucho o se rompían con mirarlas, con ese cartón cutre. Me emociona un montón encontrar a más gente que tuviera el Fine Artist o el Creative Writer, estaba tan enamorada de ellos… Dan ganas de recuperarlos y enredar un rato. ¡La puerta cerrándose! Grande, muy grande.

  2. Ohh, ¡gracias, gracias y gracias! No sabes el tiempo que llevaba intentando encontrar el Fine Artist y el Creative Writer, pero no había manera de recordar el nombre. Anda que no me había pasado horas yo también trasteando con ellos, me ha hecho muy feliz recuperar ese pedacito de mi infancia :D Enhorabuena por tu blog, ¡me encanta!

    • Muchas gracias, Angie. ¡Que ilusión, de verdad! Es que nunca había conocido a nadie que los tuviera y ahora veo que todos los disfrutasteis también, me encanta. Ahora a buscarlos e instalarlos.

  3. Me ha matado lo de “no me ceréis”. Definitivamente, “nasía pa’ triunfar”. :D
    Sonámbulo también fui en mi más tierna infancia. Recuerdo historias de saltos coléricos en la cama (casi siempre después de ganar un partido de tenis), de ponerme el batín, encender la calefacción y “leer” un folio en blanco en el sofá o, por poner otro ejemplo menos móvil, sentarme en la cama y parlamentar durante un buen rato para espanto de mi hermana. La pobrecica, ¡qué hermano tuvo que sufrir!

    Ahora cuando caigo en la cama, soy un tronco difícil de despertar. La verdad es que no sé qué tipo de poción mágica bebí en mi infancia o en qué marmita me caí, pero dio como resultado un pequeño monstruito (cabroncete) :D Ahora sigo con ese nervio, pero canalizado a través de muchas vías de escape.

    Y lo de los médicos es algo que no me gusta, por ti claro, pero supongo que ya lo has asumido como parte de tu vida. De todos modos, las alergias van y vienen. De hecho, hay alergólogos que alucinan con el ser humano y sus respuestas ante determinadas alergias. A mí me diagnosticaron intolerancia a la lactosa hace algunos años y en estos últimos meses noto que me sienta mejor todo lo que tomo. Y a ver si mejora ese asma. Mi hermana también lo padece y últimamente va muchísimo mejor y el caso es que no hay motivo aparente para dicha mejoría.

    ¡Besos!

    • Es de esas cosas que mis padres, hermanos y familiares suelen contarle a todo el mundo así que antes de que lo hagan ellos… Mira que aprendí rápido a leer y a escribir, pero las faltas me costaron hasta la primaria. ¿Ya no lo eres? Lo normal con el tiempo es hablar en sueños y poco más. Me encanta lo de leer un folio en blanco x’DDDD Los hermanos nacieron para sufrir, esto es así.

      Ya te lo dije el otro día, pero sí, llegas a vivirlo con normalidad, quizás lo más duro es que los demás no lo entiendan tanto. Si no fuera por mi colección de justificantes, la gente no me creería. Es complicado porque aunque te cuides, estás más expuesto que el común de los mortales y cualquier catarro tonto se potencia por mil. Tienes tanta razón que el médico me dijo el otro día que mi asma parece que está remitiendo, ¡a ver si es verdad! Ánimo con lo tuyo, aunque ya me dijiste que lo tienes bastante controlado ;D

      ¡Abrazos!

  4. ¡Qué graciosa, Nieves! Quizás te extrañe, pero hay más sonámbulos de los que creemos. Yo de pequeña me iba de excursión por la noche a casa de mis vecinos (que vivían en frente), pretendía ir al aseo, abría los armarios y demás. Ahora solo le hablo en ruso a mi novio por las noches, le hago interrogatorios a los que solo puede contestar: “Да, да!”.

    • ¡Están entre nosotros! ¿Y tus vecinos qué opinaban? Dios, yo nunca he llegado a irme de casa. Me encanta lo de tu novio, es como darle clases en sueños. Algún día se despertatá y sabrá hablar ruso a la perfección :D

  5. Me has llegado al corazón, sobre todo con lo de las cintas VHS de la Hobby Consolas, Superjuegos y todas esas. ¡Qué tiempos!

      • La verdad es que vivir en unos momentos en los que cada avance tecnológico deja en pañales al anterior es apasionante. Si miras hacia atrás y te encuentras los vhs o los cassettes de audio te ríes y piensas “Éramos dinosaurios”, pero eran tiempos muy especiales.

  6. Dios, lo de las cintas de la SNES me ha matado xD Yo también tenía de esas (y, como Ana, igual de destrozadas) y también me las tragaba mil veces, aunque reconozco que me tragaba más las de la Mega Drive. Madre mía, aquello era la repanocha, ja, ja, ja.

    ¡Gracias por la mención! Yo también soy de los que lleva tres mil años esperando para contar mis curiosidades…

    Un saludito,

    Pablo

    • ¡A que no os acordabais! Es de esas cosas que recuerdas un día de repente y te asombran. Yo también, de la Mega Drive recuerdo una negra con una calavera en la portada que creo que es la que más vi. Es que era muy curioso el locutor, en plan pirata x’D

      A ver si te animas, Pablo :)

      ¡Saludos!

  7. Me encantan este tipo de entradas porque se aprende mucho sobre las aficiones y la vida de los blogueros del mundillo. ¡No todo va a ser traducir!

    Yo también comparto afición por series y música aunque me temo que son obras ni autores de culto como los que has mencionado. Y también por los videojuegos aunque en mi caso llegaron relativamente tarde a mi vida.

    En fin, me ha encantado lo que has contado. ¡Gracias por la mención! Y a ver quién es el próximo que nos cuenta sus secretos más oscuros…

    • Tú lo has dicho. Yo veo de todo, ¿eh? No hago ascos a nada, un día me veo este y al siguiente “El ejercito de las tinieblas” x’D De hecho me he dejado a uno de mis favoritos: George A. Romero. El cine de zombies me pierde :D

      Nunca es tarde si la dicha es buena :) Ya sabes, a animarse a escribir.

  8. Siempre es un honor que mi nombre aparezca en foros tan “renómbricos” con este :)
    Mi pequeña Nieves, sufro contigo el sonambulismo y las alergias extrañas (en mi caso a unos cuantos medicamentos y al frío -> soy la superheroína de las manos negras).
    Miles de gracias por la mención y enhorabuena por ser así y hacer las cosas así. Ea.
    Un beso :****

    • ¡El honor es que aparezcas tú por ellos! :D

      Parece que los traductores somos todos sonámbulos, esto habría que estudiarlo seriamente. ¿Al frío? Qué putada, a mí se me corta la circulación en los meñiques y tengo el síndrome de Gilbert (me sube la bilirrubina -sí- y me pongo amarilla :D).

      Besotes e idem de idem.

  9. ¡Gracias por la nominación Nieves!
    Leyendo los comentarios he visto que hay bastante sonámbulos por ahí… Yo soy otra más.
    Hace mucho que no me levanto sonambula, pero hubo una época en que todas las noches iba a la cama de mis padres, despertaba a mi madre y me ponía a contarle lo que fuera que se me hubiera metido en la cabeza ese día. La pobre…
    En cuanto a lo de las cintas y los juegos de la niñez, tengo que decir que, según lo que he leído, me aparto un poco de la norma, ya que mi primera consola fue una PlayStation. Pero siempre he tenido ordenador y era ahí donde tenía todos mis juegos :)
    El primero que recuerdo es uno de puzzles del ratón Mickey y sus amigos; elegías el número de piezas para el puzzle, según la dificultad que quisieras, y cuando lo terminabas ¡la imagen se animaba! :D También recuerdo otros juegos como la Bella y la Bestia, Aladdin, el Rey León, Doom, Duke Nukem y un laaaargo etc.
    Pues nada, tendré que escribir la entrada para contaros 7 cosas sobre mí, que, si te digo la verdad, tampoco es que me venga mal porque tengo el blog lleno de telarañas ya.
    Un beso

    • ¡De nada, Andrea! Se echa de menos tu blog, en efecto, nos harás felices con esa entrada :)

      ¿Otra sonámbula? Vamos a tener que estudiar esto o montar un grupo de traductores sonámbulos para contarnos batallitas. También le hacía eso a mis padres, pero ni siquiera les hablaba, me metía a dormir en su cama cada noche, tiene que ser una pesadilla…

      Yo tuve suerte porque mis hermanos me sacan 10 y 6 años, así que ellos fueron haciendo acopio de consolas, pero realmente me pasó como a ti: el ordenador es lo que más usé siempre. Dios, el juego de Aladdin y el de Hércules, qué grandes.

  10. Pingback: La semana en Traducción e Interpretación (26/02/2012) | No disparen al traductor

  11. ¡Que yo no me había enterau de esto! ¿Sabes que me he vuelto a reír con la historia del “ceréis” y la del “boom”? En serio, yo quiero que mis hijos sean como tú para poderme reír igual que lo debieron hacer tus padres :)

  12. Hola, Nieves. No te preocupes por lo de montar en bici, pues es algo que siempre puedes aprender si la necesidad aprieta; y es un mito eso de “es como montar en bicicleta: una vez que aprendes, ya no se te olvida”… puedo dar fe de ello. Yo soy algo más vieja que tú y en casa jugábamos con el Commodore Amiga: me encantaban las aventuras gráficas de Lucasfilms como Zack McCracken. Mi hermano (mucho más hábil con el ordenador y que yo) y sus amigos siempre tenían las últimas novedades: recuerdo que cuando vimos en el cine la peli de Indiana Jones y la última cruzada, ya conocíamos el argumento y diálogos por el juego.
    Comparto tus gustos en lo cinematográfico y también en cuanto a música british, aunque soy más 60-70’s.
    ¿Has vivido en el extranjero? Yo vivo en Italia, pero mi sueño es conocer Inglaterra: adoro series como Luther, que me permiten ver un poquito de mi idolatrada London, y mis preferidas son las de Poirot y Miss Marple, con esas ambientaciones tan logradas, esos vestidos y peinados tan elegantes, esas decoraciones Art Dèco… y el black humour y las intrigas de Agatha Christie, que me encantaba leer de pequeña (tengo la colección completa). Un día seguiré mi sueño: “I can here it callin’ me the way it used to do…”

    Saluditos.

    • No sé yo si sacaré el valor, le tengo mucho respeto. Eso sí, con los patines me atrevo, se me daba bien.¡Los de Lucas son unos genios! Se echan de menos sus aventuras gráficas, aunque igual queda esperanza por aquí: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-pSteVDn78s

      También me encanta la música setentera. En realidad me gusta una mezcla muy incoherente de cosas, no le hago ascos a ninguna época.

      La verdad es que no, nunca llegué a irme de Erasmus porque ya tenía el mío particular aquí en Barcelona y no había medios, pero sí que estuve tres semanas viviendo en Holanda por trabajo de mi padre. Me fascinó la calidad buenísima de algunos canales y lo terribles que eran otros (Telecinco al lado de aquello era para intelectuales). Londres es una maravilla, la mejor semana de mi vida, la que pasé allí. Of course you will! :)

      ¡Abrazos!

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